Los secretos que esconde el sueño

Los secretos que esconde el sueño

¿Te has parado a pensar alguna vez en los beneficios del sueño en nuestra salud?

Con frecuencia, infravaloramos el valor del sueño. Por un lado, continuamos viéndolo como algo negativo porque asociamos sueño con inactividad, por lo tanto, levantarse tarde lo concebimos como improductivo, ¡Cuando es salud! Por otro lado, contemplamos el sueño meramente como descanso, cuando es vital para las diferentes funciones de nuestro cuerpo.

¿Crees que la calidad de tu sueño puede afectar a tu dolor de espalda, de forma positiva o negativa, por ejemplo? ¿Y a tu concentración o estado de ánimo? ¡Hablemos de ello!

¿Por qué es tan importante el sueño para la salud?

Son numerosos beneficios del sueño para la salud y el bienestar de las personas. Estudios recientes demuestran que no existe un solo sistema del cuerpo que no se vea afectado por el sueño, ya sea positivamente cuando conseguimos un sueño reparador o negativamente cuando no lo hacemos.

De esta manera, el sueño no es considerado como inactividad para el cuerpo, sino al contrario, cada sistema fisiológico se equilibra, mejora y afina cuando dormimos, esto no se consigue de ninguna otra forma. Cada una de nuestras células obtiene algún tipo de beneficio tras un sueño reparador.

Reflexiona durante unos minutos cómo influye en tu día a día el sueño.
Opción 1: Cómo es un día de tu vida cuando has tenido un sueño reparador: te sientes más enérgico/a, con más vitalidad, rindes mejor a nivel profesional y laboral, estás más concentrado/a y atento/a, la manera de comunicarte es más fluida, la expresión de tu cara e incluso tu piel están más cuidadas.

Opción 2: Cómo es un día de tu vida cuando no has dormido bien: afecta en tu actitud, estás cansado/a, más apático/a, te cuesta más concentrarte e incluso te lo notas y te lo notan en la cara.

Beneficios del sueño para nuestro cuerpo y nuestra salud.

Nuestro cuerpo está interconectado y el sueño tiene la capacidad de influir en nuestra salud a nivel de la eficiencia cardiovascular, equilibrio endocrino, flexibilidad y regulación metabólica o mejora neurológica.

Sueño y mortalidad:

Existe una asociación directa entre el sueño y la mortalidad, donde el riesgo más bajo se encuentra en el rango de 7-8 horas de sueño (de ahí las recomendaciones de 8h de sueño diario).

Sueño y enfermedades crónicas:

Existe una correlación entre el sueño y el riesgo de las principales enfermedades crónicas actuales (enfermedades cardiovasculares, Alzheimer, diabetes, cáncer). También existe una mayor incidencia de obesidad y depresión en aquellas personas que no obtienen una buena calidad y duración del sueño.

Sueño y función del sistema inmunológico:

-Inmunidad adaptativa: capacidad para combatir los patógenos.
Ejemplo: Las personas que duermen menos tienen 3 veces más probabilidades de padecer un resfriado común.

-Inmunidad innata: respuesta inmune real a algo que estamos combatiendo activamente.
Ejemplo, la respuesta de anticuerpos a una vacuna contra la influenza es mucho menor cuando no tenemos sueño.

Sueño y rendimiento (físico y mental) para nuestro día a día:

En este aspecto nos centramos no sólo en el rendimiento deportivo, sino en el rendimiento laboral, personal y social.

¿Sabías que la motivación, la disciplina y el enfoque están influenciados tanto por la cantidad como por la calidad del sueño?

Nuestra capacidad para mantener la mentalidad adecuada se verá afectada por el sueño de la noche anterior. Por ello, es tan importante descansar bien el día previo a un examen, o a una reunión importante o una conversación que tengamos que mantener.

Tanto el aprendizaje motor como la capacidad de aprender nuevas tareas de movimiento, están directamente influenciados por la calidad del sueño. La capacidad de producir fuerza y potencia, así como la producción de fuerza máxima, también se ve afectada por nuestro sueño.

Sueño y rehabilitación:

El sueño influye fuertemente en el proceso de rehabilitación con éxito y viceversa.

Una de las relaciones más destacadas en torno al sueño es la duración del sueño y el riesgo de lesiones. Dormir menos aumenta significativamente la probabilidad de lesiones y la aparición de nuevas lesiones.

Sueño y dolor:

Como sabemos, el dolor afecta a la calidad del sueño dificultando sentirte cómodo y relajado. Sin embargo, a la inversa el sueño influye en la intensidad y percepción del dolor. Parece que la calidad del sueño y la eficiencia (porcentaje de tiempo dormido) tienen una mayor influencia.

Problemas más frecuentes relacionados con el sueño.

¿Eres de las personas que has tenido o tienes problemas para dormir o conoces a alguien en esta situación?

Estoy segura de que sí. Hay estudios que afirman que entre un tercio y la mitad de la población ha tenido o tiene problemas relacionados con el sueño. Además, el 80% de las personas admite tener problemas para dormir al menos una vez a la semana. Pero aún más importante, es el hecho de que de los que luchan contra ello, el 31% está usando algún tipo de medicación o ayuda para conseguirlo.

Estos problemas abarcan tanto el tiempo que tardan en quedarse dormidos, el tiempo que permanecen dormidos (puede que se despierten muchas veces durante la noche) o despertarse sintiéndose descansado.

Si a esto le sumamos, que muchas personas no consideran tener un problema con el sueño, pero sin embargo necesitan tomar cafeína, estimulantes, o siestas para terminar el día, estableciendo un nuevo estilo de vida con menor energía y enfoque de base, donde la calidad del sueño no es 100% óptima.

La encuesta realizada en 2020 por la National Sleep Foundation, aporta que casi la mitad de la población siente sueño al menos 2-4 días a la semana, mientras que el 28% experimenta esta somnolencia 5-7 días a la semana.

¿Imaginas cómo afecta esto a su vida diaria?

Para que te hagas una idea…De las personas que padecen somnolencia más de 5 días a la semana, más de la mitad están irritables y más de 1 de cada 3 se sienten mal en general. Algunos de los otros impactos diarios observados fueron: estado de ánimo general, interacción social, propensión al ejercicio, productividad, desempeño laboral y relaciones.

Cómo entrenar tu sueño para optimizarlo

¿Se puede entrenar el sueño? ¡Se puede y debes hacerlo!

1.Ten en cuenta los factores que contribuyen a los problemas del sueño.

1. Los factores predisponentes.
Son todo aquello que favorece que una persona sea más propensa a tener problemas de sueño, tales como la edad, niveles más altos de ansiedad, menor tolerancia a la angustia, hiperactividad, etc.

2. Los factores precipitantes.
Son las cosas que establecen un período de sueño interrumpido y una calidad de sueño disminuida. Factores como períodos de estrés, una pérdida, trauma, jet lag, un nuevo trabajo, etc.

3. Los factores perpetuos.
Son aquellos que provocan bloqueo y donde los problemas agudos del sueño se convierten en crónicos. Este es el elemento conductual de los problemas del sueño y por qué el entrenamiento debe ser parte de la ecuación.

¿Qué es la excitación condicionada?

Te voy a poner un ejemplo muy sencillo. ¿Alguna vez te has quedado dormido/a en el sofá porque estabas agotado y ha sido meterte en la cama y despertarte completamente? Esto es la excitación condicionada, es una asociación aprendida y la expectativa de estar despierto en la cama en lugar de estar durmiendo.

2. Ten presente los tres pilares fundamentales: sueño, ejercicio y nutrición.

Los tres factores están íntimamente relacionados. El sueño promueve los mejores resultados posibles en salud, rehabilitación y rendimiento. El sueño fomenta una recuperación óptima, la recuperación genera la adaptación y la adaptación genera resultados. La adaptación que genera resultados NO ocurre sin un sueño óptimo.

3.Ten en cuenta la jerarquía para la optimización del sueño.

Para conseguir la optimación del sueño es imprescindible partir de la base de la pirámide, de la raíz: los comportamientos. Es donde se produce el mayor impacto en la promoción de la salud del sueño a largo plazo. Aunque las intervenciones y los trucos en el estilo de vida son sin duda parte del proceso de optimización, solo tienen éxito una vez que se establecen las bases, primero hay que crear un hábito para posteriormente mantenerlo.

¡Entrena tu sueño con buena calidad!

¿Quieres conocer las 5 estrategias fundamentales para reeducar tus comportamientos desde la base y que consigas optimizar tu sueño?

Accede desde aquí al post: 5 estrategias para optimizar tu descanso y reducir tu dolor de espalda.

Autora: Noelia Mateu. Enfermera DomoPersonal.

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