¿Quién es el enemigo número uno de la pérdida de peso? Grasas Vs Hidratos de carbono.

¿Quién es el enemigo número uno de la pérdida de peso? Grasas Vs Hidratos de carbono.

Si miramos hacia atrás en el tiempo, podemos analizar que las grasas eran las enemigas número 1 de la salud en general y por tanto, la dieta ideal era aquella dieta baja en grasas. ¿Te suena verdad?

De repente, en los últimos años hay una tendencia al alza con dietas con alto aporte de grasas y bajas en Hidratos de Carbono (HC) cuando antes esto era impensable. Incluso dietas que suprimen prácticamente el aporte diario de hidratos de carbono, como son las dietas cetogénicas. ¿Qué ha pasado con las dietas? ¿Nos encontramos ante una moda?

Las grasas son el nutriente que más kcal aporta al organismo 9kcal/g. Esto ha hecho siempre que se las culpabilice de la situación de obesidad a nivel global debido a que se consideró que si se hacían dietas bajas en grasas se reducían las Kcal y lo normal es que se bajara de peso.

Plantéate la siguiente cuestión, ¿si tomas leche desnatada (85kcal/vaso) bajarás más o menos peso que si la toma entera (157kcal/vaso)?

Es un pensamiento simple, si tomo menos grasas ingeriré menos kcal y por tanto tendré menos peso. Sin embargo, el organismo no es tan sencillo y de hecho los estudios demuestran que aquellas personas que toman leche desnatada tienden más al sobrepeso que las personas que ingieren leche entera, y la razón de esto está en la saciedad.

Las personas que toman la leche desnatada al quitarle la grasa su organismo está menos saciado y por tanto, tiene más hambre. ¿Qué pasa con esto? A lo largo del día, esas personas acaban comiendo mayores cantidades de kcal, provocando una ganancia de peso.

Por ello, a pesar de la gran cantidad de alimentos light, bajos en grasa, desnatados, etc. Que existen en el mercado los índices de obesidad y sobrepeso no se reducen porque esto nos produce dos errores:

• Primer gran error: Como es light, puedo comer lo que quiera.
• Segundo gran error: Al tener menos grasa, se reduce la saciedad.

La saciedad está especialmente relacionada con la proteína que es, en mi opinión, el macronutriente más importante de la dieta. Una combinación de grasa y proteína es lo que se ha demostrado como más saciante, por eso, puedes comerte una bolsa de patatas fritas sin problema, pero con dos huevos duros estás llen@.

Por tanto, las grasas no son malas, no hay que demonizarlas como se ha hecho hasta ahora, pero tampoco valen todas las grasas.

¿Qué grasas hay que evitar y cuáles son saludables?


Las grasas que hay que evitar son aquellas refinadas e industriales como el famoso aceite de palma, sin embargo, alimentos grasos naturales como el aguacate, el pescado azul, los frutos secos o el coco, pueden y deben estar en una dieta que busque perder peso ya que van a aportar muchos beneficios aunque sus calorías sean mayores que las de otros alimentos.

En la otra cara de la moneda tenemos los hidratos de carbono. Ahora parece que son el enemigo número uno desbancando a las grasas, pero esto tampoco es correcto.

Los hidratos de carbono, también llamados carbohidratos o azúcares, aportan energía de uso rápido. Esto no es malo ni mucho menos, pero en la sociedad actual que es completamente sedentaria y no gasta energía es innecesario en la mayoría de los casos.

Como explicamos en otro video sobre el azúcar, en el organismo tiene que estar muy regulada y no puede subir ni bajar en exceso. Cuando hacemos una dieta rica en hidratos de carbono, pero no realizamos ejercicio físico, esos niveles suben y el cuerpo no la va a desperdiciar, de manera que como el azúcar que se puede acumular es limitada, acaba convirtiéndose en grasa y acumulándose como tal.

Por ello, dietas altas en hidratos de carbono en una sociedad de baja actividad física acaba dando como resultado obesidad y sobrepeso generalizado.

Para concluir

Las dietas deben de tener un correcto aporte de proteínas y de grasa y los hidratos de carbono hay que ajustarlos en base a la cantidad de actividad física de cada uno, incrementando esa energía en los días de entrenamiento y reduciéndola en los días de descanso.

Autor: Roberto Conesa. Entrenador en DomoPersonal especializado en nutrición y enfermedades metabólicas.

CERRAR
×
×

Carrito